Parece que fue ayer cuando nos estrenábamos como padres. Con todo el amor del mundo recibíamos en nuestro hogar a nuestro primer hijo tan deseado, tan esperado y por supuesto tan querido.
Con grandes desvelos y mucho amor fuimos forjando su vida. Supongo que como todos los padres, unas veces con más acierto que otras, pero siempre con las miras puestas en el mañana y con la esperanza de que un día fuese él, quién manejara las riendas de su propio destino responsablemente.
Con mucha ilusión por parte de toda la familia preparamos el despegue del nido familiar (su boda). Al día siguiente de tan feliz acontecimiento tanto su padre como yo, nos sentíamos orgullosos de ese chiquitín que un día llegó a casa para hacernos felices y salía de ella para formar su propia familia hecho todo un hombretón. Éramos conscientes de que una parte importante de nuestra misión de padres había concluido.
Ayer, compartimos mesa en su nuevo hogar y me venían a la mente los comienzos de la familia que iniciamos su padre y yo hace casi 30 años. Después, en casa, visionamos el vídeo del día de la boda y tanto su hermana, como su padre, como la que escribe, tuvimos necesidad de tragar saliva y limpiar algunas lagrimillas furtivas que se nos escapaban.
HIJOS: Hoy quiero desearos que superéis con éxito los retos que presenta la convivencia de vuestro matrimonio, que os olvidéis del YO y construyáis el NOSOTROS.
Cada uno habéis llegado a ese, “vuestro hogar” con un equipaje diferente que os hemos aportado las respectivas familias. Lo importante ahora es que cada uno acepte el equipaje del otro y conjuntamente decidáis cual va a ser el equipaje que decida vuestro proyecto de vida que guiará vuestro futuro en común, pues como dice Vestí Barragán:
“La convivencia en pareja trae consigo un sinfin de retos, factibles de superar si se logra definir un verdadero proyecto en común. Todo es cuestión de conocerse, aceptarse y crecer”. Y yo añadiría, crecer juntos sin que ninguno corte las alas de vuelo del otro.
Por último, para tí, nueva hija, que por nueva no menos querida esta receta fantástica que he encontrado en la red en un posters de Alan Grant.
Y para tí HIJO MÍO este texto de Eugenia Weinstein, Psicoterapeuta.
“Amar es una decisión, no un sentimiento; amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor. El amor es un ejercicio de jardinería: arranque lo que hace daño, prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide. Esté preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvia, mas no por eso abandone su jardín. Ame a su pareja, es decir, acéptela, valórela, déle afecto y ternura, admírela y compréndala”.
Hijos… ¡OS QUEREMOS!


Me voy con las alforjas llenas de toda la experiencia, educación y cariño que habeis sido capaces de darme. Muchas veces he pensado que estaba recibiendo más de lo que podia coger, pero bueno esa es otra historia.
Me voy siendo lo que soy y siendo como soy gracias a vosotros tres, todos habeis influido en mi de maneras muy diferentes y es ahora cuando estoy lejos de donde he estado viviendo los ultimos 25 años cuando me doy cuenta de lo mucho que he cogido de vosotros. Bueno y malo no os vayais a pensar que alguna cosica mala tambien he cogido, pero las aceptos con el mismo cariño que las buenas.
Por cierto, ya me he comprado una regadera para las labores de jardineria.
Te quiero
Un besote muy gordo
Gracias…
Solo un comentario… ¿Te das cuenta del despiste que lleva tu hijo que hasta se olvida de la edad que tiene?… ¿Cómo que 25? jajaja
Creo que con humor se solucionan todos los conflictos, así que por eso me rio tanto…
Yo creía que solo se quitaban años las mujeres, pero ya veo… ¡Los hombres también son coquetos!
Pues majo, que aunque disimules serán 28 los que te caigan pronto.
¡Ah! y otra cosa: Ya sabes, el cuchillo no es bueno, ni malo; todo depende del uso que se le de.
Así que tú ya sabes, lo malo que has aprendido que te sirva para no repetirlo. Aquí, ya ves, llenos de miserias, pues nadie es perfecto.
Patricia no tienes que darme las gracias. Ármate de paciencia que esto es sólo el comienzo. Todas las cosas son susceptibles de empeorar, el despiste también.
Me reitero una vez mas: ¡Ser felices! y saber que os queremos y nos tenéis aquí para lo que haga falta.
Besotes gordos.
que empalagamiento madre mia….se me sale el almibar por los orejones
¿Has probado el hemoal? va muy bien para los problemas de orejones…
QUÉ EMOCIONANTE EL COMENTARIO DE LOS HIJOS, ANDA, ANDA, QUE CASI ME HACES LLORAR NIEVES, XD XD
VIVAMOS EL PRESENTE Y NO NOS PONGAMOS TRISTONES (AUNQUE CUESTE, A VECES Y MUCHO…)